El Jacarandá es una especie de árbol originaria del Brasil y la Argentina, la cual cuenta con variadas y diversas virtudes. En primera instancia, el Jacarandá, menos conocido por su nombre científico Jacaranda Mimosifolia, se caracteriza por su constante oferta de sombra durante los meses calurosos. Si bien existen muchas posibles razones para decidirse por una especie de árbol, el tema de la sombra es una de las que más destaca, sobre todo si la variedad en cuestión, a su vez, ofrece atractivos estéticos que ayudarán en el plano decorativo del jardín. Como decíamos, el Jacarandá, también conocido como árbol de sombra, ofrece más virtudes que el sólo hecho de refrescar los días calurosos del verano. Estéticamente, no podemos dejar de mencionar las elegantes y bellas flores lilas que crecen durante el verano. De todas formas, también vale aclarar que si estás pensando en plantar un Jacarandá en tu jardín, requerirás de un espacio amplio, pues esta especie no sólo crece rápido, sino que también alcanza grandes dimensiones, en ocasiones hasta los 15 mts. de altura. Cultivo y mantenimiento del Jacarandá En cuanto al cultivo del Jacarandá, los aspectos principales son su necesidad de suelos fértiles, con mucha materia orgánica y drenaje adecuado. Esta especie se caracteriza por su fuerza y su resistencia, necesitando de mucho sol diario, siendo ideal para plantar en climas templados. A su vez, si bien es un árbol resistente, sus hojas no resisten las heladas extremas. En tanto al riego, el Jacarandá no requiere de uno constante. En los meses fríos, con un solo riego mensual será suficiente, en tanto en los meses cálidos, se deberá aumentar, pero no demasiado. |