La variedad de arbusto Pyracantha Coccinea, más conocida como Espino de Fuego, es una opción más que recomendable para cultivar en nuestro jardín, dados sus atributos y sus bondades decorativas. El Espino de Fuego es un arbusto utilizado habitualmente en tareas de jardinería y paisajismo general, no sólo por sus hermosas flores, sino por sus llamativos y coloridos frutos rojos. Dentro de sus virtudes principales, se destaca su capacidad para adaptarse a los diferentes climas y entornos, habiéndose vuelto uno de los arbustos más usados en diferentes partes del mundo. su uso como arbusto decorativo cuenta con ciertas ventajas. Por un lado, en épocas primaverales y veraniegas, el Espino de Fuego nos regala sus hermosas flores blancas; en tanto, al comenzar el otoño, crecen sus frutos de un fuerte rojo, amarillo o naranja, dándole un toque especial en los meses fríos. Cultivo, cuidados y mantenimiento del Espino de Fuego El Espino de Fuego es un arbusto utilizado, frecuentemente, como seto, dado su carácter espinoso. Arbusto perenne que florece en formas de inflorescencias, como decíamos, en los meses calurosos. En cuanto a su cultivo, destacamos su adaptabilidad a diferentes tipos de suelo, por lo que lo más seguro es que no represente ningún inconveniente su siembra en el jardín. En tanto a las épocas de cultivo del Espino de Fuego, éstas dependen de la forma en que se lo siembre. Por un lado, si se lo planta a través de semillas, lo ideal es hacerlo en primavera u otoño. Sin embargo, lo más recomendable es sembrarlo mediante esquejes, en los meses de verano. Por último, señalamos que el Espino de Fuego no representa tampoco inconvenientes en tanto a su exposición al sol. Este arbusto no presentará problemas tanto si se lo coloca en una zona constantemente iluminada por el sol, así como tampoco si se lo hace a media sombra. |