 El arte Topiario o como también se lo conoce, Topiaria, es una práctica de jardinería con varios siglos de antigüedad, y se la puede considerar como la veta más artística de la jardinería y el paisajismo general. Esta práctica o disciplina, consta de dar formas especiales, particulares, en muchas ocasiones artísticas a las plantas, mediante el uso de tijeras y diferentes herramientas de la poda. Esta técnica proviene de Roma, y el término refiere a “jardinero o paisajista ornamental”. Habiéndose originado en épocas de romanos, con el correr del tiempo el arte Topiario fue evolucionando, siendo una técnica muy desarrollada en el Renacimiento y en épocas posteriores. Si bien fue natural de Italia, quizás el punto más alto de la Topiaria se haya dado Francia, a manos del paisajista encargado del diseño de los famosos Jardines de Versalles, allá por el siglo XVII: André Le Nôtre, quien llegó a darle formas nunca antes vistas a las plantas, como figuras piramidales o cónicas. Sin embargo, en épocas de la Reina Victoria, también se llega a un punto muy alto de la Topiaria, en donde las especies tratadas tomaron formas corvas, circulares. El proceso de la TopiariaEl proceso del arte Topiario, por el cual el jardinero busca y le da una forma deseada a una planta, requiere de muchos años de trabajo, en donde no sólo se ejerce la poda como técnica para lograr la forma, sino también la utilización de diferentes herramientas que vayan determinando y modificando el crecimiento del ejemplar. Por lo tanto, el trabajo de la Topiaria no se termina en el recorte de la planta, sino en tareas previas que guían su etapa de formación y crecimiento. Las especies que se utilizan en la TopiariaSi bien se pueden encontrar excepciones en las plantas que se han utilizado para el arte Topiario, son algunas las más aptas para ello. Entre estas especies se destacan el Boj, especie principal en los primeros años de la Topiaria; la hiedra, la lantana, el laurel, el romero y la madreselva. |