Los senderos en un jardín no sólo influyen en la impronta estética del espacio verde, sino también en la estructura del mismo, en las diferentes divisiones que pueden tener y en los diversos espacios que se pueden determinar siendo separados por sendas. En este caso no centraremos en senderos de arena, sabiendo que pueden elaborarse caminos de diferentes materiales. En el caso de las sendas de arena en el jardín, es recomendable que sean construidas en sitios secundarios, poco transitados, pues para aquellos viales más concurridos es siempre mejor optar por materiales más resistentes y durables, como pueden serlo el concreto, la losa, o la piedra. De todas maneras, la virtud principal de los senderos de arena es que son sencillos de construir y bastante más económicos que los demás. Construcción de los senderos de arena Estos senderos de arena de los que hablamos son elaborados en base a arena fina. Como decíamos, son simples de construir, empezando por aplanar la tierra y determinar, habiendo estudiado el terreno previamente, el recorrido que trazará el sendero. Es aconsejable que no sea una senda muy amplia no ancha, siendo lo necesario un espacio por el que puedan transitar dos personas de forma simultánea. Está claro que quien se aboque a la elaboración de un sendero de arena lo hará de la forma más conveniente para su jardín, sin embargo es bueno recordar que no es lo más ideal que los viales de arena sean los principales, sino senderos secundarios. En relación a los materiales, lo mejor es elaborarlos con tierra batida. A su vez, lo mejor es llevar a cabo un sendero de arena en zonas secas y áridas, con pocas lluvias; de lo contrario, en zonas lluviosas se generará mucho barro. Por último, recordamos también decorar los contornos del sendero, dándole un toque personal. |