Los caminos y las sendas que atraviesan un jardín son los elementos que determinan, en gran parte, su estructura y su diseño, las divisiones del mismo, las diferentes zonas y sectores que el jardín tendrá. Los caminos pueden ser elaborados y construidos de variadas formas, sin embargo hay algo que es fundamental: deben ser trazados al momento del diseño del jardín. Ese es el principio. Cuando nos enfrentamos a la delineación del futuro jardín, debemos proyectarnos a lo que queremos y utilizar a viales de la mejor forma posible. Sería transcendente comenzar determinando los caminos principales, aquellos directos hacia las puertas de la casa, como para las diferentes construcciones cercanas. Posteriormente, podemos diseñas y pensar en aquellas sendas secundarias, las que llevarán a sectores menos concurridos, los cuales ya podrían adquirir otras formas, curvos o zigzagueantes. Los materiales de los caminos Los materiales con que se pueden construir los caminos de un jardín son muy variados. Arena, grava, pedregullo, losa, hormigón, entre otros. Lo importante sería continuar el estilo establecido de la casa y del ambiente general, es decir, concordar ambas estéticas, para lograr una armonía especial en todo el terreno. En lo personal consideramos como uno de los puntos más importantes esto último, la armonía y combinación entre la casa y el jardín, ya sean modernos o rústicos, urbanos o rurales. En relación a los posibles materiales para la construcción de los caminos, es fundamental preveer cuán concurrido será tal sendero, para determinar así y elegir el material más fuerte o menos. Para las sendas principales siempre es recomendable utilizar materiales más durables y resistentes, como el hormigón o la losa; en el caso de sendas secundarias o menos transitadas, las opciones se amplían. A su vez, también cada camino puede decorarse o ambientarse con una iluminación particular, siempre acorde al ambiente y al sector en que se encuentra. |